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Comuneros de Chalaco toman Piura

  LA TOMA DE PIURA POR LOS CHALACOS Y LOS DE SANTO DOMINGO: UN ACONTECIMIENTO POLÍTICO Y SOCIAL   José Miguel Godos Curay 1   Hace unos meses se cumplieron 140 años de la sublevación campesina de la sierra piurana, acontecimiento llevado a cabo en enero de 1883, cuando Santo Domingo era todavía un pueblo perteneciente al distrito de Chalaco, en la provincia de Ayabaca. Con este motivo, nuestra colaboradora Urpi Castillo López 2 nos ha hecho llegar un interesante testimonio recogido por José Miguel Godos Curay, el cual nos tomamos la libertad de reproducir aquí por constituir un importante aporte para el conocimiento de la historia piurana.   Asimismo, a propósito de este hecho histórico regional, no podemos dejar de referirnos al libro Repican las campanas 3 , de Antolín Castillo Castillo 4 , en cuya segunda parte el autor recrea desde el arte de la novela diversos episodios de este suceso.  [El Editor de El Vuelo del Quinde ]     ...

Chungayo en la historia

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                                                                                 CHUNGAYO EN LA HISTORIA       Siglo XVIII   Litigios de tierras “Dos pugnas interesantes se darán a lo largo de la década de 1760. La primera de ellas in­volucró a las tierras denominadas ‘Chungayo’* en el asiento de Cha­laco, que como ya es tra­dicional para la zona englobaba un conjunto de si­tios que dependiendo del litigante reci­bía distinta denominación. En 1761, las tie­rras en cuestión, donde se ubicaban los potreros de ‘Santiago’ y ‘Nomala’ eran disputadas por Pedro Domínguez de la Cruz y por Ventura de Córdova. Como es usual, estaba en discusión un arreglo anterior entre las partes que da­ta­ba de 1748. Por entonces se estableció que dos pequeñas ...

Chungayo 2022

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Mis primeras lecturas

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                                                                                                                                             SOBRE MIS PRIMERAS LECTURAS   Saúl Castillo Peña   Mis padres me contaban que cuando yo tenía unos cuatro añitos algunas veces iba acompañando a mi mamá a la quebrada a traer agua, y cuando pasaba por la casa de doña Fedima, ella me preguntaba qué me habían traído en las encomiendas, y que yo, muy serio, le respondía: “¡Papeles!”. Era comprensible esta respuesta tan rotunda, porque quizás, como todo niño, esperaba que lo que hubiera en las encomiendas fuer...

Pedro Urdemales y la 'ollita hervidora'

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PEDRO URDEMALES   La ollita de virtud  Vagando por esos mundos, a Pedro Urdemales le llegó la hora del mediodía. Encendió un pequeño fuego entre unas piedras, y puso a calentar una ollita con su modesto almuerzo. Cuando éste hervía que daba gusto, vio a la distancia venir a un jinete. Pronto reconoció en él a un señor famoso en la comarca por lo avaro y negociante. Tapó con tierra el fuego, y se trasladó con su ollita junto al camino, dando la espalda al jinete, como si no lo hubiera visto, tomó dos varillas y se puso a tamborilear sobre la tapa, repitiendo:   Hierve, hierve, ollita hervidora, que no es para mañana, sino para ahora...   Muy intrigado, el jinete se detuvo a contemplar la extraña operación. —¿Qué haces, buen hombre?   —Lo que usted ve, patrón: cocer mi comida.   Sospechando que se tratara de un vagabundo chiflado, comentó: —Y, ¿no crees que sería bueno prenderle fuego primero? —No se preocupe patrón, que esta ollita es de vi...

Semana Santa en Chungayo

  Semana Santa en Chungayo   Saúl Castillo Peña     Cuantuá, cuando era churre, allá en Chungayo, la Semana Santa se celebraba con muchísima contrición. Todo empezaba el domingo, cuando mis padres iban a Santo Domingo, para asistir a la misa, y regresaban con sendos pedacitos de hoja de palma bendecidos por el cura, uno de los cuales se colgaba en el dintel de la casa para que proteja a la familia de los ladrones y de todos los males. Desde el Lunes Santo todos debíamos portarnos bien, no tener malos pensamientos, no decir lisuras ni mentir, y tampoco subir a los árboles porque nos podíamos quedar pegados a estos para siempre. Tampoco se podía escuchar música, por lo que durante toda la semana el ‘piká’ de don Julián Castillo no debía funcionar. Durante esos días todos andábamos calladitos y sin reírnos, porque Dios podía castigarnos y mandarnos al infierno. En la noche del jueves la familia se reunía para rezar de rodillas el Santo Rosario. Nuestro...